El ayurveda, la más antigua de las ciencias de la salud, considera que < comer antes de haber digerido la comida anterior es una de las principales causas de enfermedad >

La constante necesidad de comer entre horas indica un desequilibrio en las funciones metabólicas y digestivas. Si, por ejemplo, decidimos tomar algo una o dos horas después de una comida, el estómago tiene que dejar a medio digerir los alimentos de la ingesta anterior para poder atender la más reciente. Los alimentos que llevan más tiempo en el organismo empiezan a fermentar y a descomponerse, lo cual los convierte en una fuente de toxinas en el tracto digestivo. Cuando este proceso de avance y estancamiento se repite muchas veces, aumenta la cantidad de toxinas y disminuye la nutrición celular.

Para salir del circulo vicioso, hay que ser consciente del momento preciso en el que empieza la ansiedad por la comida. Saber < qué nos está diciendo el cuerpo > si sentimos antojo por algo dulce, intentemos sustituirlo por una fruta.

En muchas ocasiones, la ansiedad por comer consiste en realidad un signo de deshidratación, y lo único que quiere el cuerpo es agua, la sensación de hambre y sed son muy parecidas, puede que la ansiedad y el desasosiego por comer, desaparezca si tomamos uno o dos vasos de agua.

Si respetamos el espacio entre comidas, nuestro cuerpo recibirá los requerimientos nutricionales necesarios y se acabará el deseo de picar entre horas.