Quizá la información que estas a punto de recibir te parezca excesiva tratándose de un alimento tan habitual como la leche, tan recomendado como fuente de calcio, pero esta no es compartida por nutricionistas – dietistas, ortomoleculares ó biológicos.

La verdad es que el ser humano es el único animal que no se desteta nunca, encima no consume leche de su especie, ni siquiera las vacas toman leche de otras vacas más allá de la lactancia. Si la leche fue pensada por el creado para un periodo breve de tiempo, sea cual sea el animalito en cuestión. Una vez destetados ya podemos mantenernos con otros alimentos.
Aunque somos tan civilizados como para comprar la leche en el supermercado y tomarla  en vaso, a todos los efectos seguimos mamando de la ubre de la vaca.

Vamos al grano, la leche es el alimento más contaminado, su composición química es muy diferente a la humana. Las enzimas para descomponer y digerir la leche son la renina y la lactasa, que en la mayoría de los humanos desaparece a los 3 años. En todo tipo de leche se encuentra la caseína, pero en la leche de vaca hay 300 veces más que en la humana, en el estómago, la caseína se coagula y resulta difícil de digerir, por eso el aparato digestivo de la vaca dispone de 4 estómagos.

Al organismo humano le cuesta muchisimo esfuerzo librarse de esa sustancia viscosa, que le provoca letargo, mucus tóxico y acidificación. Problemas tiroideos, cardiacos, cancer, artritis, migrañas, alergias, infecciones de oídos, asma, problemas respiratorios y otros muchos más.

Si tomas leche por el calcio, siento tener que desilusionarte pero la leche no es de lo que más cantidad tiene, hay mucho más en la malta de cebada, en las semillas de sésamo, las algas wakame, kombu, hijiki o espagueti de mar, en todas las verduras de hoja verde, coles, brecol, en el arroz y la avena.

No te creas nada, investiga e informate y si tomas leche, mejor no la acompañes con nada, así le daremos al cuerpo la oportunidad de librarse de ella cuanto antes.