El azúcar blanco es el endulzante universal, utilizado tanto por la industria alimentaria como por millones de hogares, un habito, una costumbre, una tradición; pero lo que no todos conocen, es que en el proceso de refinado ha perdido elementos nutritivos, como proteínas, vitamina B, cinc, cromo o manganeso.

Cuando toma azúcar refinado, está es muy similar a la glucosa que se produce internamente, por lo que escapa al proceso digestivo, pasando directamente de los intestinos a la sangre, alterando el equilibrio del páncreas y las suprarrenales. Además en el proceso de asimilación, tiende a recomponer la molécula completa, sacando de nuestras reservas minerales (huesos, dientes) todos los elementos que se le han quitado anteriormente en el proceso de refinado.

Es considerada responsable de enfermedades tales como diabetes, osteoporosis, fibromialgia, tensión arterial, depresión, ansiedad e irritabilidad e incluso hiperactividad en los niños.