Nuestro organismo precisa mucha agua para mantener el volumen normal de sangre, hidratar las células y los tejidos conectivos, eliminar toxinas y llevar a cabo miles de funciones más. Dado que no podemos almacenar agua de la misma forma que almacenamos las grasas, necesitamos abastecerlo regularmente de agua.

Hay que beber de 4 a 8 vasos de agua al día. El momento más importante es tomar agua justo después de levantarse. Beber un vaso de agua templada para diluir y excretar la orina acumalada en los riñones durante toda la noche, si no se diluye adecuadamente pueden asentarse depósitos urinarios en los riñones y la vejiga. Después un 2º vaso de agua templada con 1/2 limón y miel que limpiará el tracto gastrointestinal.

Otros momentos importantes de tomar agua es media hora antes de comer y dos y media después de las comidas, en estos momentos el cuerpo necesita estar bien hidratado, evitar beber mientras se come, pues diluimos los jugos gastricos, si en tu comida incluyes suficientes verduras y frutas, no tendrás la necesidad de beber, tu cuerpo tendrá todo el aporte hidrico que el cuerpo demanda.
La sensación de hambre y de sed utiliza el mismo sistema de alerta hormonal, si se siente hambre es probable que lo que en realidad se necesite  hidratación, tomar un vaso de agua y comprobar si esa sensación de hambre persiste o no.

Tomar agua de manantial, mineral o ionizada es la mejor opción para la salud, pero de eso hablaremos otro día.